No siempre es fácil tener tiempo para permitirse el lujo de tener aficiones, pero también me he ido adaptando a las circunstancias.

Uno de mis hobbies, el modelismo, tuve que abandonarlo cuando llegó mi primera hija... ya lo retomaré en algún momento (tengo un galeón a medias que ya he llevado al trastero).

El resto, nada peculiar: un poco de bricolaje, algo de deporte, un vino con los amigos, el buen fútbol (a pesar de Capello)... y por supuesto la informática. Esta web es también otra de mis aficiones desde febrero de 2004.


Si me quieres escribir...










Desde el primer día que entré en mi casa no he parado de hacer innovaciones, retoques, apaños... unos con mejor resultado que otros pero todos muy 'currados' y más o menos resultones. Para colmo, vivo al ladito de un Leroy Merlin, una garantía para salir al paso de cualquier necesidad cotidiana. Cuando sea mayor quiero tener una casa con un cuarto llenito de herramientas, donde poder ensuciar y hacer ruido a mi gusto.

Cuando me convencí de que era imposible volver a juntar veintidós amigos para un partido de fútbol, me dio por el pádel.
Entonces todos empezamos a tener niños y ya no nos juntábamos ni cuatro. Así que me compré una bici, y por hacer algo de deporte (lo de correr simplemente nunca me gustó) empecé un día a aficionarme. De vez en cuando salgo a montar cerca de casa. Soy un absoluto principiante.

Por 'culpa' de un amigo y compañero, empecé a interesarme por los vinos. No pretendo ser un experto enólogo, pero sí saber lo suficiente como para distinguir un vino bueno de uno malo, un poquito más allá del Rioja y el Ribera. No es tan fácil como puede parecer. Eso sí... lo que realmente me gusta del vino es disfrutarlo con los amigos. Nada mejor que un buen vino, algo de picar, un purito y buena compañía...